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Obra: El Salvador

Autor: Juan Antonio Arriaga

Fecha: Siglo XVIII (1740)

Técnica: Óleo sobre tela

Dimensiones: 200 x 178 cm

Colección: Museo de Arte Sacro de Chihuahua

Fuente: Bargellini, Clara 2019 [CB], pp. 85

Esta obra es un fragmento de un retablo resuelto en un solo plano. Se trata de una pintura ilusionista que simula un retablo de madera tridimensional. La imagen central del retablo es la Virgen de Guadalupe, flanqueada en el primer cuerpo por sus padres, San Joaquín y Santa Ana. En la predela, se ubican los santos evangelistas. En el cuerpo superior, se encuentra esta pintura titulada “Jesucristo como Salvador del Mundo”.

La pintura, enmarcada en un rico diseño que simula detalles ornamentales, presenta la imagen de Jesucristo en una composición vertical que domina la escena. La figura, esta vestida con una túnica roja que cubre su cuerpo y un manto azul oscuro que cae sobre sus hombros, plegándose alrededor de su brazo izquierdo y piernas. Su mano derecha se eleva en un gesto de bendición, con la palma abierta hacia el espectador, mientras que en su izquierda sostiene una esfera celeste u orbe, coronada con una cruz.

El rostro de Cristo, enmarcado por cabello largo y oscuro y una barba incipiente, se dirige al frente, con una expresión serena y compasiva. La luz incide sobre la figura desde la parte superior izquierda, iluminando su rostro, manos y parte del orbe, creando un contraste dramático con las sombras y añadiendo profundidad a la representación.

El fondo de la pintura se divide en dos planos principales: el terrenal en la parte inferior y el celestial en la superior. El plano terrenal, está representado por un paisaje idealizado. Al fondo, se vislumbran montañas de tonos azules y verdes grisáceos.

El plano celestial ocupa la parte superior del cuadro, con un rompimiento de gloria disimulado. Las nubes, en tonos grises, blancos y rojizos, se arremolinan alrededor de la cabeza de Cristo.

[CDR]

Del pintor Juan Antonio Arriaga sabemos poco. Se conservan algunas obras en la Ciudad de México donde debe haber tenido su taller, pero la gran mayoría de sus lienzos está en el norte. Este lienzo forma parte de un retablo de perspectiva (es decir, representa en pintura a un conjunto arquitectónico-escultórico-pictórico –el retablo– que era el principal adorno de los espacios eclesiásticos de la época) está dedicado a la virgen de Guadalupe, hay   un buen número de registros de este tipo de obra en los inventarios de iglesias norteñas, aunque muy pocos se conservan. Este es el más grande y completo que ha llegado de la primera mitad del siglo XVIII. Estos lienzos estaban resguardados en el Seminario Arquidiocesano y fueron restaurados para la exposición Arte de la Misiones del norte de la Nueva España.

El retablo que está dedicado a la Virgen de Guadalupe, donde es acompañado por sus padres, los santos Joaquín y Ana, Arriba, en el cuerpo superior esta Jesús como Salvador del mundo. Los cuatro evangelistas con sus respectivos animales simbólicos están en el banco.  Debajo de María está el Cordero de Dios sobre la puerta fingida de un sagrario inexistente. Este detalle puede ser un indicio de que se trataba de un retablo lateral. Desgraciadamente no sabemos la procedencia precisa de la obra. Solo es seguro que el retablo estaba en alguna iglesia del occidente del estado de Chihuahua.

[CB]

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