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Obra: Desposorios de la Virgen y San José

Autor: José de Páez

Fecha: Siglo XVIII

Técnica: Óleo sobre tela

Dimensiones: 213.5 x 149 cm

Colección: Museo de Arte Sacro de Chihuahua

Fuente: Bargellini Clara 2019 [CB], pp 134

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Firma: Jph. de Paez fecit en Mex o. (Esquina inferior izquierda)

El centro de la obra lo ocupan las tres figuras principales: la Virgen María a la izquierda, San José a la derecha, y en el medio, un sumo sacerdote oficiando la ceremonia.

La Virgen María, arrodillada sobre una alfombra ricamente decorada con motivos florales y geométricos en tonos rojos y dorados, viste una túnica rosa y un manto azul que cae elegantemente. Su postura, con la mano derecha extendida hacia el sacerdote, denota humildad y aceptación. Su mirada se dirige hacia el anillo, que el sacerdote le ofrece a José, conectando visualmente las tres figuras centrales.

San José, también arrodillado, se sitúa a la derecha del cuadro. Viste una túnica de color verde un manto ocre, colores que contrastan con los de María pero que se integran armoniosamente en la paleta general. Sostiene en su mano izquierda una vara florecida, un atributo iconográfico que lo identifica. Su expresión es serena y contemplativa, y su mirada se dirige hacia el frente.

El sumo sacerdote, en el centro, se erige como la figura pivotal. Vestido con ricas vestiduras litúrgicas, incluyendo una mitra roja y blanca y una capa dorada, sus manos están ocupadas en el gesto de colocar el anillo. Su rostro barbudo y venerable irradia autoridad y solemnidad. La posición central y la acción que realiza lo convierten en el epicentro narrativo de la composición.

Detrás del sacerdote, se asoma otra figura femenina, probablemente una matrona o asistente, con un tocado oscuro, observando la escena con interés. A la izquierda, detrás de la Virgen, un grupo de jóvenes con túnicas claras observa el evento, añadiendo profundidad y testimoniando el momento. Uno de ellos, el más cercano, sostiene un libro.

El fondo de la pintura contribuye a la ambientación. A la izquierda, se vislumbra una estructura arquitectónica, con pilares y arcos, sugiriendo un espacio sagrado o un templo. A la derecha, un paño rojo oscuro cuelga majestuosamente, aportando un telón de fondo dramático y realzando la dignidad de la ceremonia.

[CDR]

El Libro sobre la Natividad de María (VII 1-4) proporciona la información para la representación que harán los artistas de José con su vara florida. “Y, conforme a esta profecía, el Gran Sacerdote ordenó que todos los hombres de la casa y de la familia de David, aptos para matrimonio y no casados, llevasen cada uno su vara al altar, y que debía ser confiada y casada la Virgen con aquel cuya vara produjera flores, y en la extremidad de cuya vara reposa el espíritu del Señor en forma de Paloma”. El Seudo Mateo nos agrega que los sacerdotes le dijeron a José: “Tómala, puesto que has sido elegido por el Señor en toda la tribu de Judá”.

La composición del lienzo de Páez representa un grupo compacto: tenemos en un primer plano las figuras de María y José, y entre ellos, más arriba y atrás, el Sumo Sacerdote. El pintor ha representado el momento cuando el sacerdote –con solemnidad– se dispone a colocarle el anillo nupcial a los novios arrodillados sobre una alfombra. El porte e indumentaria del sacerdote delatan su jerarquía. María, con la natural timidez que le produce el trance, sostiene con sutileza su manto a la vez que levanta su mano derecha hacia el sacerdote, mientras José espera el anillo en la mano derecha y con delicadeza sostiene su vara con flores, con los dedos índice y pulgar de la mano izquierda. En un plano un poco más atrás aparece un monaguillo cargando un volumen abierto, y una mujer que observa el suceso.

En un tercer plano el artista dispuso dos jóvenes que imprimen gracia y candidez a la escena. Por último, Páez adornó este pasaje con un cortinaje rojo en la parte superior que se abre para revelar el evento. Detrás de José hay un candelero de siete brazos y un poco más arriba, las dos tablas de los mandamientos con los números romanos del uno al diez. En el fondo se ven elementos arquitectónicos que sugieren la solemnidad del templo.

[CB]

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